BPA, un químico no tan claro

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BPA, un químico no tan claro

plástico BPA

Por: Jorge Córdoba
@jcordoba3

El bisfenol A (BPA), o 2,2-bis(4-hydroxyphenyl) propano, es un producto químico que, en combinación con otros productos químicos, se emplea para fabricar plástico y resinas. Forma parte de materiales de envasado de alimentos como el policarbonato plástico, para los forros internos de las latas y las tapas de metal, en recubrimientos para tanques de almacenamiento, botellas de agua, biberones de bebés, equipos deportivos, aparatos médicos, CD o electrónica, entre otros.

El BPA se encuentra en productos de uso cotidiano como botellas plásticas para niños (biberones), láminas en latas de comida, envases para las fórmulas de comida para niños, platos plásticos para microondas, sellantes dentales y sus compuestos, tubos de PVC y papel de copia sin carbono.

También se emplea en la elaboración de las resinas de epoxi que recubren algunas latas de conservas (atún, espárragos, etc.), evitando que el plomo y el estaño de la soldadura interior se disuelvan y entren en contacto con el alimento.

Los estudios

Aunque las evidencias científicas sobre los efectos nocivos del BPA en la salud de los seres humanos son débiles, existen estudios que permiten albergar sospechas fundadas sobre su afectación de la reproducción y el metabolismo de los azúcares y las grasas, además de estar relacionado con las enfermedades cardiovasculares. Todos los efectos citados se han observado incluso con niveles bajos de exposición, por debajo de los límites establecidos por la Unión Europea UE.

Estos peligros se deben a que se trata de un disruptor endocrino, es decir, una sustancia química que interfiere en el funcionamiento de las glándulas endocrinas, que son los órganos responsables de la secreción de hormonas.

El estudio al que se hace referencia se realizó en China, con trabajadores de una fábrica. Allí se encontró que los hombres con mayores niveles de BPA en la orina tenían de dos a cuatro veces más riesgo de tener baja calidad del semen, incluida la concentración de espermatozoides, baja vitalidad y movilidad del esperma.

“En comparación con los hombres sin niveles detectables de BPA en la orina, las personas con niveles detectables tenían más de tres veces el riesgo de concentración de esperma baja y menos vitalidad de los espermatozoides, así como más de cuatro veces el riesgo de un menor recuento de espermatozoides, y más del doble del riesgo de menor motilidad del esperma”, dijo el autor principal del estudio el Dr. De-Kun Li.

“Hemos sabido que consumir bebidas y comidas que han estado almacenadas en ciertos tipos de plásticos y latas duras pueden incrementar el nivel de BPA en el cuerpo”, dijo el autor principal, Jenny Carwile, un estudiante de doctorado del departamento de Epidemiología de la Escuela de Salud Pública de Harvard.

“Este estudio sugiere que las comidas enlatadas pueden ser causa incluso de mayor preocupación, especialmente dado su extensivo uso”.

Otras afecciones

La sustancia química BPA es un disruptor endocrino que, según se ha demostrado, puede interferir con el desarrollo reproductivo en animales cuando los niveles son iguales o superiores a 50 microgramos por kilogramo de peso, aunque aún no se sabe con certeza si los mismos efectos se producen en humanos, según la Agencia de Protección Medioambiental (EPA por sus siglas en inglés).

Este estudio no midió el BPA por microgramos por kilo de masa corporal, sino por microgramos por litros de orina, así que no se puede establecer una comparación directa sobre el nivel peligroso en animales. Sin embargo, estudios anteriores han vinculado el BPA, en niveles más bajos, a enfermedades cardiovasculares, diabetes y obesidad en humanos, dijo Carwile a la AFP en un correo electrónico.

Normalmente este químico es eliminado en la orina y los picos en la misma se consideran temporales. Los científi cos no investigaron cuánto tiempo permanecía en el cuerpo, afi rmando que se necesitan más estudios para examinar esta cuestión.

Pero al ser tan alto el porcentaje que aportan las comidas enlatadas, se prevé que eliminarlos del todo a través de la orina podría ser complicado y lento, permitiendo que este genere consecuencias durante su tiempo de permanencia.

Prohibición

El BPA ha sido prohibido total en todo el territorio de la Unión Europea como materia prima para la fabricación de embaces de alimentos infantiles y biberones.  A ello se suman países como Canadá y Colombia, que prohíbe completamente el uso del BPA en botellas para el empaque de alimentos para bebés. China, Malasia y Emiratos Árabes prohiben este material solo en la fabricación de biberones, mientras que Estados Unidos y Japón no lo prohibieron sino que fue eliminado de la lista de sustancias certificadas para la fabricación de los envases y botellas de alimentación infantil.

Estos países tomaron la decisión de eliminar o controlar el uso del BPA en los empaques de alimentos en el año 2008 cuando se supo, por medio de un estudio de la Universidad de Harvard, que al calentar los biberones en el microondas, el plástico emitía BPA a la leche. En los animales de laboratorio ha interferido con su desarrollo reproductivo y en los humanos ha sido vinculado a enfermedades cardiovasculares y a la diabetes.

Sumdo a lo anterior, en 2017, el polémico Bisfenol A fue incluido por la Agencia de Substancias Químicas (ECHA)en la lista de las “sustancias altamente preocupantes” , debido al peligro que implica para el equilibrio hormonal humano (es un disruptor endocrino), además incluye otros riesgos como “alteraciones en el desarrollo de las glándulas mamarias, funciones cognitivas y metabolismo”, según se afirmó en el diario La Vanguardia.

Los defensores

Si bien es cierto que se han realizado muchos estudios sobre el BPA, sus componentes y las repercusiones que este compuesto tiene sobre las personas, existen grupos que defienden la utilización del mismo, no solo porque exponen que muchos de los resultados de dichos estudios son más mitos que realidades, sino que ven en el bisfenol A un producto que trae más beneficios que cualquier otro.

Es el caso de la European Information Center of Bisphenol A, entidad encargada de exponer sus argumentos en defensa de dicho compuesto y que presenta una serie de estudios que ponen en tela de juicio los resultados de diferentes investigaciones realizadas en contra del BPA.

El bisfenol A es el monómero clave para el policarbonato, uno de los plásticos más duraderos y versátiles disponibles. El policarbonato se utiliza en una amplia gama de aplicaciones industriales y de consumo debido a los beneficios que ofrece:

  • Alta durabilidad
  • Resistencia al impacto y rotura
  • Transparencia
  • Ligereza
  • Estabilidad

Aunque las investigaciones se han incrementado y dirigido a que es necesario tener regulaciones más duras frente a dicho compuesto, su presencia en un porcentaje muy alto exige que su eliminación se haga de manera sucesiva y no tan rápido como se quisiera.

Envases activos, una nueva propuesta

Los envases activos incluyen aditivos en sus materiales con funciones específicas como antioxidantes o funguicidas, de tal manera que el alimento se conserva durante un periodo más largo de tiempo en su interior. Se diseñan con materiales que no aumenten demasiado el precio final y también realizan acciones complementarias, como el cambio de color del envase cuando el alimento llega a su fin de vida.

Los materiales antioxidantes o antimicrobianos se denominan compuestos orgánicos y su función es garantizar el óptimo estado del alimento durante todo su almacenamiento. Poseen indicadores externos e internos que registran continuamente las variaciones de calidad del producto durante su almacenaje, como cambios bruscos de temperatura o la pérdida de la cadena de frío.

By |2019-02-26T07:16:38-05:00febrero 24th, 2019|Empaque|0 Comments

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