Buenaventura, un puerto sin rumbo

Home/Informes especiales/Buenaventura, un puerto sin rumbo

Buenaventura, un puerto sin rumbo

Por: Redacción Logística
@Revistalogistic

La economía colombiana depende, en su mayor parte, de las importaciones y exportaciones que pasan por el puerto vallecaucano. Sin embargo, la corrupción y el narcotráfico tienen sitiado al que podría ser uno de los lugares más ricos del país.

Para entender un poco la situación socioeconómica de Buenaventura, hay que conocer por qué es uno de los sitios más apetecidos por la corrupción, el narcotráfico y las bandas ilegales.

Por este puerto sale hacia mercados del extranjero el 80% del café, considerado el producto bandera de nuestra economía, así como el 60% del comercio internacional marítimo de Colombia.

El municipio, situado a 121 kilómetros de Cali y a 536 kilómetros de Bogotá, fue propuesto como Distrito Especial Portuario y Biodiverso en el 2007, al igual que Tumaco y Turbo, por su ubicación estratégica.

Es la terminal portuaria más importante del Pacífico nacional debido al volumen de carga manejada, a su localización privilegiada, ya que las principales rutas marítimas del mundo transitan por sus costas, y es el puerto americano más cercano al mercado asiático.

El Gobierno colombiano se lo entregó en concesión a la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura. Cuenta con una infraestructura especializada para el manejo de contenedores, granos, carga a granel y de usos múltiples. Tiene 14 muelles, 12 operados por la Sociedad de Buenaventura y 2 bajo otra concesión.

Las empresas constituidas en el interior del puerto son las que más contribuyen en la cadena de suministro; la mayoría de ellas son privadas y obedecen las políticas portuarias.

El puerto presta asistencia de carga y descarga de buques, contenedor de manipulación, servicio de pilotos, vehículos, agencia de aduanas, operadores portuarios y de apoyo a las embarcaciones de catering, seguridad e inspección de mercancías.

PROBLEMAS LOGÍSTICOS Y DE INFRAESTRUCTURA

El principal cuello de botella es la deficiente infraestructura vial desde el puerto y hacia él. Esto provoca que se generen retrasos y aumento de precios en la logística comercial.

Igualmente, Buenaventura ha sido por décadas un nido de las bandas criminales del narcotráfico, las cuales buscan sacar su mercancía al exterior, escondiéndola entre los contenedores de la carga legal para burlar los controles aduaneros de la Fuerza Pública.

La presencia de estas organizaciones al margen de la ley sembró el foco de inseguridad al enfrentarse entre sí por el control de la ruta ilegal de alcaloides desde el puerto municipal, además de las actividades propias de estas bandas, como la extorsión y el sicariato. En la zona delinquen grupos como la ‘Empresa’ y los ‘Urabeños’, nacidos tras el proceso de desmovilización del 2005 y que combaten por el dominio territorial.

Sin embargo, la ola de violencia que azotó a Buenaventura ha descendido. Mientras que en el 2013 se registraron 49 muertes violentas por cada 100.000 habitantes, en el 2014 la tasa fue de 39 homicidios. Para el 2015, solo se presentaron 20 casos, y el año pasado, 14,7 asesinatos por la misma cantidad de habitantes.

La gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, explicó que este año la tendencia también es a la baja. “Tenemos 11 homicidios por cada 100.000 habitantes en lo corrido del 2017. Es una cifra muy importante, ya que es de las ciudades que presentan menos homicidios en el país” (diario El Pueblo, 28 de junio del 2017).

NIVEL DE VIDA

Buenaventura fue catalogada en el 2012 como uno de los peores municipios en el sector educativo. La obsesión por el dinero fácil de los jóvenes es una de las principales causas de deserción de colegios, escuelas y universidades.

En el 2016 había una población de 407.539 habitantes, 90,4% en el casco urbano y 9,6% en la zona rural. El 51,8% de los bonaverenses eran mujeres, mientras que el 48,2%, hombres, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).

El puerto, según datos del Plan de Reordenamiento Territorial (POT), se divide en un área rural, compuesta por 19 corregimientos, 268 veredas y 388 asentamientos localizados sobre las riberas, y una cabecera municipal dividida en 12 comunas. A su vez, la cabecera está dividida en dos zonas: una insular, la isla de Cascajal, donde se concentra la totalidad de labores y proyectos relacionados con la actividad portuaria, y una continental, predominantemente residencial.

El 64% de la población se considera pobre, 9,1% está en la miseria y el desempleo afecta al 62%. Según el Departamento Nacional de Planeación (DNP), la ciudad apenas tiene una cobertura de acueducto del 76%; alcantarillado, del 60%; la cobertura en educación media es del 22% y la tasa de mortalidad infantil es de 27,6% por cada 1.000 nacimientos.

“Debemos tener concordancia con el uso del suelo y la titulación de los predios, ya que gran parte de estos pertenecen a consejos de comunidades negras (…). Ellos serían socios de los proyectos, lo cual se está abordando con el POT y catastro multipropósito”, aseguró César Peñaloza, director de la DPA (revista Dinero, 2 de febrero del 2017).

MODERNIDAD Y PROYECTOS

Hoy por hoy, el Gobierno colombiano lleva a cabo importantes y millonarias concesiones para modernizar el puerto y convertirlo en uno de los más desarrollados de Latinoamérica; estará conectado con Bogotá y el centro del país por una superautopista de cuatro carriles, la cual tendrá el túnel más extenso del continente (el de La Línea), más de 30 viaductos y 15 túneles de menor tamaño entre Buga y Buenaventura, lo que acortaría en ocho hoPlanearas la distancia entre este sitio y la capital del país.

En resumen, los ocho proyectos que se adelantan son la terminal de contenedores (TcBuen), la Sociedad Puerto Industria Aguadulce, la ampliación de la terminal actual, el muelle cementero, la terminal marítima del río Dagua (TMD), el proyecto Caeb (centro de actividades económicas de Buenaventura), el proyecto Zelesa (zona de actividades logísticas extraportuarias de Buenaventura) y el proyecto Celpa S. A. (Centro Logístico del Pacífico S. A.).

Varios aspectos pueden ser considerados para comprender la complejidad del escenario económico y social de Buenaventura. El primero es que la privatización del puerto, en 1990, llevó a la ruptura de los circuitos económicos de la ciudad. El modelo de gestión seguido tras este hecho incluyó la flexibilización del mercado laboral y la consolidación del puerto como un proyecto económico que no vinculó a la comunidad en general. Esta exclusión causó una división tajante entre las economías portuarias (servicios logísticos, carga, comercio) y las economías propias de la población bonaverense, en su mayoría afrodescendiente (pesca y agricultura).

Un segundo aspecto tiene que ver con las élites foráneas, cuya presencia ha propiciado que los flujos de capital no se reinviertan en la ciudad ni en sus pobladores. La brecha social es preocupante, pues aumenta día a día e incrementa los conflictos en la ciudad.

BUENAVENTURA NO SOLO ES PUERTO

La pesca, el corte y procesamiento de la madera y la minería ocupan un lugar importante. En el renglón minero, la extracción de oro, platino, carbón y grandes reservas petrolíferas tienen un gran impacto ambiental, pues su explotación aún es artesanal. El turismo es un notable generador de empleo e ingresos debido a que la región cuenta con playas y ríos de excepcional belleza natural. Se destacan San Cipriano, San Marcos, Sabaletas, Llanobajo y Aguaclara, todos afluentes de aguas cristalinas. A nivel marítimo, los sitios más atractivos son La Bocana, La Barra, Juanchaco, Ladrilleros, playa Chucheros y Pianguita. Dentro de la bahía de Málaga se encuentran las cataratas de la Sierpe, uno de los espectáculos más hermosos del mundo, consistente en tres caídas de agua natural y cristalina de más de 30 metros, desde un acantilado rodeado de espesa vegetación.

Igualmente se destaca la explotación forestal, la pesca marina y pluvial, y algunas plantaciones de palma africana, de donde se extrae el palmito, cacao, chontaduro y borojó. Grandes plantaciones naturales de caucho, tagua y balata se encuentran en medio de sus selvas.

NÚMEROS MUY ATRACTIVOS

El puerto de Buenaventura está constituido por una terminal marítima administrada por la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura S. A. (SPRBUN) y un muelle operado por el Grupo Portuario S. A. Las dos empresas reciben cerca de 52% de la carga que ingresa al país.

Dentro de su plan de modernización, SPRBUN –cuyo contrato de concesión otorgado en 1994 fue extendido hasta el 2034– planea inversiones por 450 millones de dólares, de los cuales 175 millones se destinarán a equipos, 215 millones a infraestructura y 60 millones a logística. “A 31 de diciembre del 2012 habíamos invertido 252 millones de esos 450 millones, es decir que sin terminar la primera concesión ya habíamos ejecutado más del 50% de las inversiones acordadas con el Estado”, sostuvo Jorge Andrés Gallegos, gerente comercial de la Sociedad (Revista de Logística, 22 de mayo del 2017).

El gerente comercial de la SPRBUN afirmó que durante el 2016 se movilizaron 9.506.000 toneladas de carga. En cuanto a importaciones, se registraron 7.233.000 toneladas de granel sólido (cereales, fertilizantes y minerales), mientras que las exportaciones sumaron 1.734.000 toneladas de carga. El directivo señaló que los productos que más se reciben en el puerto son cereales, carga en contenedores y electrodomésticos. El año pasado por dicha terminal ingresaron al país 120.000 vehículos. Lo que más se exporta es azúcar (en contenedores, como carga general y a granel), café y bienes no tradicionales.

Actualmente, el puerto cuenta con 600 empleados de manera directa y 8.000 puestos indirectos.

By | 2017-12-01T16:49:31+00:00 diciembre 1st, 2017|Informes especiales|0 Comments

About the Author:

Leave A Comment