“No podemos seguir preparando a los jóvenes de la misma manera que hace 50 años”, Henry Bradford

//“No podemos seguir preparando a los jóvenes de la misma manera que hace 50 años”, Henry Bradford

“No podemos seguir preparando a los jóvenes de la misma manera que hace 50 años”, Henry Bradford

En el desarrollo de un ciclo de “charlas sobre competitividad” el Doctor Rogelio Gutiérrez inicia con un personaje que, por sus características de liderazgo y aporte a la competitividad del país en la formación de la nueva generación de emprendedores, tiene mucho por contar: Henry Bradford Sicard, actual rector del CESA.

Por: Rogelio Gutiérrez P. – M.B.A. DBA*
Consultor internacional – rogup@outlook.com

Henry Bradford además de ser actual rector del Colegio de Estudios Superiores de Admi-nistración (CESA), la misma institución en la que estudió, ha sido un destacado ejecutivo tanto en el campo académico como en el sector finan-ciero, siendo gerente y vicepresidente de importantes organizaciones bancarias multinacionales, y reconocido entre los 100 líderes de la sociedad por la revista GERENTE y entre los 500 líderes empresariales del país por la NOTA ECONOMICA.

Dr. Bradford, observando las nuevas realidades de los mercados, que se direccionan a partir de la globalización, los aspectos ambientales y de manera muy especial la tecnología, despierta especial expectativa la preparación y formación del profesional del siglo XXI desde la academia.

El siglo XXI ha traído consigo retos en muchos ámbitos. La tecnología ha avanzado a un ritmo que no se había visto antes; en el término de 20 años, ya no solo hablamos de una era digitalizada y conectada (tercera revolución industrial), sino que también empe- zamos a hacer frente a realidades como la inteligencia artificial, el internet de las cosas, la presencia de robots en el mercado laboral, el Big Data y el universo de la nanotecnología, (conocida como “la cuarta revolución industrial”), y muchos otros desarrollos. Estos escenarios plantean un desafío grande para la educación tanto desde los colegios como desde las Instituciones de Educación Superior (IES), pues no podemos seguir enseñando y preparando a los jóvenes de la misma manera en la que se hacía hace 50 años, pues al salir y enfrentarse al mercado laboral o a la creación de empresas se van a encontrar con realidades muy diferentes. Es por ello que los currículos se deben hacer cada vez más flexibles y acordes a los requerimientos empresariales.

…Recuerdo cierto meme que circulaba en las redes, que mostraba comparaciones irónicas de un teléfono de apenas hace veinte años, con uno de hoy, o de un televisor de entonces con uno actual, mientras que en muchas cátedras lo único que ha cambiado es el proyector de acetatos por el video beam, pero los contenidos, evaluaciones, tareas y citas, siguen a nivel del siglo pasado…

Como lo dijo este año el CEO de Alibaba en el Foro Económico Mundial en Davos, “si no cambiamos los métodos de enseñanza en un lapso de 30 años, estaremos en problemas”.

¡Claro!, porque es imperativo pasar del enfasis en la memorización del dato, a la creación de conocimiento.

…Más aún cuando en esta cuarta revolución avanzamos hacia industrias automatizadas manejadas por programas inteligentes, capaces incluso de diseñar productos personalizados según las preferencias de los clientes. Esto quiere decir que la creación de riqueza y el crecimiento económico se va a lograr mediante la generación de conocimiento y pensamiento creativo, así como con la capacidad de liderazgo y el emprendimiento.

Y acorde a la evolución de la industria, porque por ejemplo en Colombia, a diferencia del siglo pasado en el que la producción y suministro de bienes y materiales reportaba el grueso del aporte económico nacional, hoy el sector de los servicios ya le aporta al PIB el 71%…

Es necesario preparar profesionales que creen, innoven, generen valor y den respuestas asertivas a las necesidades actuales de los consumidores, a nivel global, profesionales que fortalezcan el sector de servicios que ha tomado fuerza y se ha convertido en un componente importante de la economía mundial. Por ejemplo, en nuestro país, mientras que en el 2017 muchos sectores industriales se vieron contraídos, el de servicios y la agroindustria fueron los que mejor comportamiento tuvieron.

¡Y eso tiene que direccionar los cambios en la academia!. Es increíble revisar, por ejemplo, la oferta académica en el país y descubrir la gran desigualdad de los programas que se ofrecen en las regiones, respecto a la dotación, vocación y necesidades de los territorios. Sin mencionar la gran desconexión entre la empresa y las instituciones educativas…

Es prioritario que los programas académicos sean actualizados a nivel nacional, teniendo en cuenta las necesidades presentes de las empresas; en los territorios, se debe hacer un especial énfasis, dado que el potencial de crecimiento que tienen muchas de nuestras regiones es inmenso. La calidad de los programas y de los profesores se debe garantizar para lograr incrementar la empleabilidad de nuestros jóvenes.

Es que la parte técnica no sirve, si la práctica no se concreta en elementos para la agregación de valor a los grupos de interés y a las demandas. ¿realmente si han venido cambiando los pensum académicos frente a las nuevas realidades del mundo y el país?

Henry Bradford Sicard, actual rector del CESA

A nivel mundial la ciencia y la tecnología avanzan a grandes pasos, mientras que el crecimiento económico se ha contraído disminuyendo la demanda; esta es una realidad que nos orienta acerca de cómo debe empezar a comportarse la educación y cómo deben migrar las IES hacia sistemas donde se trabajen conjuntamente las habilidades tradicionales con competencias que le permitan a los estudiantes salir a crear mercados disruptivos, donde se aprovechen las nuevas tendencias tecnológicas y simultáneamente se responda a las necesidades de los empresarios y los consumidores.

En términos generales, los programas académicos de las IES han tenido que comenzar a realizar cambios: se han integrado a los conocimientos tradicionales espacios en los cuales los estudiantes pueden desarrollar las competencias necesarias para responder a los retos del siglo XXI. En el CESA, por ejemplo, estamos comprometidos con la formación de líderes y emprendedores capaces de transformar y generar valor a las organizaciones, mediante el desarrollo de competencias tales como el pensamiento emprendedor, la innovación y el liderazgo consciente.

Hoy hablamos de temas como la desintermediación de la distribución comercial, el m-Commerce, la era del Shopper… eso tiene que reflejarse en nuevas asignaturas y nuevos contenidos de los temarios…

Esos temas son un ejemplo de cómo no nos podemos quedar con una educación estática mientras que el mundo cambia a gran velocidad. Dentro de los aspectos fundamentales que sobresalen en éste proceso de ajuste de los programas académicos, se encuentran la sinergia entre tecnología y educación, el fortalecimiento del vínculo con las empresas y, principalmente, la adopción de una metodología más personalizada que abarque las necesidades e intereses de los estudiantes. Es labor de las IES, así como de sus docentes, estar al día en los temas que están marcando la nueva realidad empresarial.

Y más que estar actualizado es un prerrequisito para quien enseña, lo fundamental es que las cátedras ya no son el punto de llegada del conocimiento de los alumnos, sino el de partida para sensibilizarse con la innovación aplicada a las necesidades reales. Se nota el afán (casi que una obsesión, diría yo) de muchas universidades por lograr mejores resultados en rankings nacionales e internacionales, lo que las lleva a focalizarse en aumentar el número de publicaciones indexadas y contratar jóvenes con estudios de doctorado, pero con nula o baja experiencia en los sectores reales y especialmente en la parte ejecutiva de las empresas.

Si bien es cierto que los rankings y las instituciones acreditadoras de calidad, a nivel nacional e internacional, sugieren tener un número elevado de docentes investigadores con nivel doctoral, el reto de las IES es lograr que sus docentes con doctorado generen investigaciones pertinentes para el sector real, empleando para ello herramientas que les permitan entender la realidad empresarial y visualizar los retos futuros de las organizaciones. Adicionalmente, el ideal es que cuenten con experiencia laboral que les permita desarrollar la capacidad tanto de crear como de transferir nuevo conocimiento.

… Porque finalmente, el tener un importante número de doctores en la academia tiene sentido en la medida que su presencia permite poner al servicio del sector real sus metodologías investigativas, y eso debe tener mucho más sentido en las ciencias administrativas. Recuerdo ahora un comentario que coloquialmente me hizo el director de un doctorado de otra prestigiosa institución colombiana: “a veces pareciera que, en nuestro país, el doctorado en administración se convierte más en un fin para mejorar en el ranking, que en un medio para acercarse a las necesidades reales de la industria”.

Podríamos pensar que existe una desconexión de los egresados de doctorado con el sector real, pero promover el aumento de los doctores dedicados a la investigación no es un error, ya que dicho aumento genera avances en nuestro país en cuanto al desarrollo de ciencia y tecnología, lo cual aporta al crecimiento económico y social.

La interacción de los docentes con el sector empresarial en los temas gerenciales es un punto fundamental para mejorar la competitividad y productividad, así como para realizar ajustes a los programas académicos, buscando la pertinencia de los mismos. Esta interacción la realizamos en el CESA mediante iniciativas curriculares y extracurriculares, donde los estudiantes y profesores trabajan de manera articulada con diferentes organizaciones, abordando problemáticas reales de las compañías, con la rigurosidad de la invertigacion científica, para que los estudiantes puedan complementar y materializar lo aprendido a lo largo de la carrera. Los buenos resultados en los rankings llegan cuando las cosas se hacen bien.

Toda esa interacción tendría que reflejarse a mediano plazo en mejores resultados en los temas concretos que impactan la competitividad. Por ejemplo, temas tan sensibles como el aprovechamiento de nuestra posición geoestratégica, que proporciona una inmejorable oportunidad Mega logística, para la transferencia Este-Oeste…

Colombia tiene una posición privilegiada para el tránsito de mercancías; el acceso directo al Océano Pacífico le permite conectarse con Asia, continente que actualmente está generando acuerdos comerciales a gran escala, como el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TTP), a través del cual China busca ampliar su impacto comercial creando una nueva ruta de la seda, como en épocas antiguas, que le permita llegar a Europa y a América.

Nuestro país debe aprovechar la conexión con esa región del mundo y para esto hace falta actuar con mayor contundencia desde diferentes frentes: el gobierno tiene que fortalecer temas como las finanzas públicas, la política fiscal, el marco institucional, la legislación para negocios y el marco social; de igual manera, es muy importante la inversión en infraestructura, no solo de vías y puertos, sino también en tecnología y ciencia.

Si bien el problema es endémico para los diferentes sectores y el Estado colombiano en general, algo de culpa le tiene que caer a la academia…, y eso también genera interrogantes sobre la forma en que los profesores se actualizan en los temas de vanguardia y competitividad, para que se modernicen sus cátedras de acuerdo con las esas nuevas realidades del entorno de sus alumnos…

Coincido con usted; la desconexión generalizada de la academia con las necesidades del sector empresarial lleva a que la educación impartida en el aula de clase no sea pertinente para el futuro trabajador. La responsabilidad de las IES es ofrecer programas de alta calidad que aborden las problemáticas actuales de las organizaciones, con el fin de que los futuros empleados sean capaces de generar valor en sus labores. Debemos preparar a los líderes del futuro, para que tengan las herramientas necesarias para aprovechar las oportunidades que se presentan en nuestro país.


(*) El doctor Gutiérrez es Máster en Gestión de Empresas de la Universidad Ramón Llull de Barcelona y estudios doctorales en administración. Tras más de 25 años en ca rgos de alta dirección y juntas directivas, actualmente se desempeña como conferencista y consultor Internacional y es catedrático de postgrados de prestigiosas universidades en Latinoamérica.

By |2019-02-12T07:33:50-05:00febrero 11th, 2019|Logística|0 Comments

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