Los “pesados” ganan por livianos

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Los “pesados” ganan por livianos

Por: Amado Hernández Gaviria
@poeta70

El mercado de los tractocamiones, los “pesos pesados” del universo de los vehículos, se comporta de forma análoga al mundo de los boxeadores. Sí, gana el más fuerte, pero solo si el peso se lo permite. ¡Bienvenidos a este combate!

El sudor escurre y la piel brilla. Parecen cubiertos con una película de aceite. Dan miles de saltitos en las puntas de los pies mientras un lazo se hace invisible bajo las suelas de sus botines. Después de quemar cada milímetro de grasa y rayar los abdominales con cientos de flexiones, mascar chicle y salivar para eliminar fluidos, los púgiles están listos para el pesaje.

En el boxeo, la báscula es la que dice la verdad. No se lanza el primer puñetazo ni se incuba la ilusión de conquistar el título mundial si, libra por libra, el “pegador” no está en su peso, el exigido, el ideal. Ni más ni menos, sucede igual con los tractocamiones. Estos “pesos pesados” del transporte solo tienen posibilidades de “ganar” si están en el peso. Y “estar en el peso” significa ser liviano, muy liviano, así pertenezca a la categoría de los “ultra”.

“Lo importante en este momento es tratar de configurar o tener un camión más liviano que el de la competencia. Porque si en una báscula yo tengo que pasar con 48 toneladas y no puedo pasar con más, en la medida que mi camión sea más liviano, me permitirá cargar más, me van a pagar más por lo que estoy llevando atrás y no me voy a pasar de esas 48 toneladas”, expone Hernán Botero Moreno, gerente comercial de vehículos comerciales de Alemautos.

 

Muhammad Ali, Rocky Marciano, Mike Tyson… Freightliner, Kenworth, International. Están los que son, son los que están. Para llegar al cielo de este ranking es preciso aceptar el desafío en todos los cuadriláteros. Apretar los puños, subir la guardia y, con mirada limpia, observar al “contrincante” y fajarse. No hay más opción que competir, así es el mundo de los pesos pesados.

“Estoy totalmente seguro de que Freightliner es el número uno, en todas las líneas de camiones, volquetas y tractocamiones. Somos los más livianos del mercado. Invito a mis colegas de Kenworth e International que vayamos a una báscula de pesaje, como hacen los boxeadores, y nos pongamos de sparring, uno a uno, que nos subamos a la báscula, porque creo que ese es un plus, un argumento de venta muy válido para los clientes. Nos subimos a la báscula, con ‘calzoncillos’ no más y miremos cuánto pesa cada uno”, afirma Botero Moreno, sin tener la intención de conectar un “golpe bajo”.

Y como si estuviera esperando su turno para subir a la báscula, Kenworth de la Montaña da cuenta de qué tan importante es el peso: “Mucho. Somos muy competitivos y realmente livianos. Los materiales de alta tecnología hacen que seamos muy livianos”. Y ahora, un rápido braceo: “Cabinas y capots en aluminio y fibra de vidrio y metton. Materiales de acero de alta tensión, menos pesados pero más fuertes. Se pueden ensamblar cortos al máximo posible, no son todos iguales. Si la aplicación lo permite, se pueden ensamblar sin refuerzo de bastidor, ahorrando mucho peso. Se pueden ensamblar con un solo tanque de combustible, con dos, tres o cuatro baterías, etc.”.

El sudor escurre y la piel brilla. Parecen cubiertos con una película de aceite

Frente a frente, cara a cara: “Así que 500 kilos, 700, una tonelada menos que pese el camión, poniéndole un rin de aluminio, una banda de rodamiento más delgada, bajándole a los lujos y privilegiando la comodidad, pero que el camión al mismo tiempo sea más liviano, eso marcará al final una tendencia que se reflejará en plata”, guantea el representante de Freightliner.

En el cuadrilátero…

Tras ganar su primera pelea y aún dando brinquitos sobre el tinglado, Muhammad Ali se dirigió a Sonny Liston, campeón mundial reinante de los pesos pesados, quien estaba apoltronado en la primera fila del escenario, y le gritó: “¡Tú serás el próximo!”. Ali, después, se convertiría en leyenda al romper todos los cánones del boxeo tradicional. Su evolucionada técnica; la ingravidez de sus desplazamientos, lo cual le hacía ver más rápido que los demás, y su pegada, cilindradas de poder, plena para todos los asaltos.

“Freightliner trabaja con un motor totalmente diferente con respecto a la competencia: Kenworth e International. El de Freightliner es un motor Detroit Diesel, de la casa Mercedes Benz, mientras que los colegas trabajan con un motor Cummins. Eso hace que haya una diferenciación en el consumo de combustible importante a favor de Freightliner”, asegura el gerente de la línea comercial de Alemautos.

Máquina y combustible. Tecnología y rendimiento. Como el desafiante Ali, hoy las marcas están obligadas a enfocarse en evolucionar sus tecnologías: “Esta nueva línea de motores –Euro IV– tiene como elementos especiales: turbo de geometría variable, recirculación de gases de escape y catalizador en el silenciador, para cumplir con la exigente norma de emisiones de CO2. Las principales diferencias de esta nueva línea, con los Euro III, radican en la potencia, que se aumenta en los modelos Dutro Pro de llanta sencilla, Dutro Pack de 3,3 toneladas de capacidad de carga y el FC9J camión”, según el área de comunicaciones de Hino, retador que también pretende el título.

En respuesta a este one two, el distribuidor oficial de Kenworth afirma: “Nos enfocamos en el Euro IV, que contamina menos. Ser pioneros en esta nueva tecnología. Ya nos estamos preparando con unas unidades a prueba en Colombia, para ver su desarrollo en nuestra topografía. Y herramienta de alta tecnología para atender estos nuevos retos”.

El concepto invita a empate en las tarjetas: “Están llegando Euro IV y Euro V en todas las marcas. Esto hace que haya una nueva tendencia. Desafortunadamente, esas tecnologías hacen que el costo de los tractocamiones aumente, pero también se mantiene una tendencia de cuidado ambiental”, responde Botero Moreno.

Pero no solo se trata del motor. Los asaltos para conquistar el mercado invitan a recursos técnicos cada vez más audaces. Cada época exige formas diferentes de “pegar”, como lo explica la voz de Freightliner: “Hoy en día, los clientes valoran mucho lo que es la ergonomía para los conductores. Tener un vehículo que sea cómodo, confortable, que no vaya a traerle problemas de motricidad al conductor. Que sea de pedales, caja de cambios y volante suaves. Que la silla y la cabina sean neumáticas…”.

La boLsa

La desgracia había noqueado a Tyson. Su psiquis era errante y lo llevaba a lugares indebidos. Sin embargo, el 28 de junio de 1997 el destino le pondría enfrente de la gloria: revancha ante Evander Holyfield, el campeón de los pesados. El episodio se recordará no solo por la mordida feroz de Tyson a la oreja derecha de “Holy”, por lo cual fue descalificado, sino también por los 50 millones de dólares que el poseedor del cetro sembró en su cartera: 35 por la bolsa, cifra récord, y 15 por derechos de televisión.

¡Obvio! en el boxeo nadie da un puñetazo sin valor. El dinero importa y mucho, como también en el negocio de los tractocamiones. Al instante de comprar uno de estos titanes se activan varias condicionantes. La ergonomía, seducción para quien conduce; conveniencia para su jefe. Un piloto saludable, motivado y libre de incapacidades resulta tan productivo como un motor cero kilómetros. Negociar un “peso pesado” equivale a pactar un combate por la corona mundial. Hay que considerar la “bolsa” y también sus “aderezos”.

“El tema del costo, lógicamente, es un elemento importante. Pero no solamente el costo inicial, también, el costo del mantenimiento: ¿Cuánto valen los cambios de aceite? ¿Cuánto valen los mantenimientos preventivos y correctivos? Y, adicional, un tema que es clave en este asunto: el consumo de combustible”, advierte el gerente comercial de Alemautos.

El “pay-per-view” asociado con los derechos y ventas del servicio de televisión, tan importante como la “bolsa”, en el contexto de los vehículos y con relación a su posventa, equivaldría a: “El respaldo y toda la red de concesionarios a nivel nacional. La excelente mano de obra, con técnicos especializados en la marca, y toda una red de apoyo en venta y posventa de los vehículos”, según Kenworth de la Montaña.

La belleza cuesta

Hay boxeadores pegadores y boxeadores estilistas. Unos se fajan, otros golpean y salen. “Vuelo como una mariposa, pico como una abeja”, fue el célebre eslogan del elegante Ali. Tyson, por su parte, rompía la defensa de sus contrarios como si sus guantes fueran garras de oso, denotando una vitalidad silvestre. Entre los diferentes estilos, a los tractocamiones también podrían aplicárseles analogías similares.

Para Kenworth de la Montaña, el concepto estético resulta clave: “Es un factor fundamental en la toma de decisión de compra de los clientes. Cada día la casa matriz se enfoca en que su diseño y terminados sean a la altura de nuestros compradores”, y suma otro punto en las tarjetas: “Por algo han recibido tantos premios a la innovación en estilo, formas aerodinámicas, variedad de camarotes, etc.”.

Pero la campana aún no da su último tañido. En este asalto, los guantes entran en fricción. La capacidad motriz también suma unidades: “Hay unos patrones de potencia de motor y de todo el kit claves para lo que son las carreteras de este país. Eso lo privilegia el cliente. Sabemos que hay que pasar La Línea, Minas… en fin. Nuestra topografía exige unas configuraciones de motor que tienen que ser más robustas con respecto a las que se pueden encontrar en otros países”, argumenta Botero Moreno.

Y como un golpe de gracia, emerge un recto al mentón: “Freightliner es la marca americana y Mercedes Benz es el que provee los motores. Hay una relación muy estrecha. Esa estrellita habla por sí sola. Al ver el circulito con la estrellita todo el mundo sabe que es calidad, garantía, servicio… Mercedes Benz dice mucho”.

By |2018-01-18T17:32:29+00:00enero 16th, 2018|Transporte y distribución|0 Comments

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