Regulación y demanda en la industria automotriz

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Regulación y demanda en la industria automotriz

Estos dos grandes factores pueden influir negativamente en la industria automotriz. En efecto, la regulación y la demanda pueden presentar desafíos que están fuera del control directo de los fabricantes y proveedores de automóviles. Especialistas de Thomson Reuters recomiendan algunos pasos que los actores de la industria pueden tomar para mitigar y gestionar el riesgo.

El primer riesgo es la regulación. Grandes cambios en ella podrían crear presión para que los fabricantes de automóviles reconsideren su base de suministros y ubicaciones de fabricación en un plazo muy corto.

Por ejemplo, la industria automotriz tiene una gran participación en la renegociación del TLCAN, que podría alterar los requisitos de contenido de América del Norte y limitar el acceso a México, entre otros cambios. El brexit ya está causando muchos dolores de cabeza para los fabricantes de automóviles en forma de incumplibles tasas de derecho futuro para coches y piezas de automóviles que entran y salen del Reino Unido, así como el aumento de los gastos generales de regulación.

Del mismo modo, la Asociación Transpacífica (TPP) –suponiendo que se implementará a pesar de la decisión de los Estados Unidos de retirarse del acuerdo– podría crear una situación en la que las empresas realmente tienen que realizar cambios en su base de suministro muy rápidamente, buscar proveedores en otro país para satisfacer ciertos requisitos de origen o incluso reconsiderar la viabilidad de las plantas manufactureras existentes si cambian los parámetros de un TLC o si ya no son viables desde el punto de vista de la regulación.

El problema aquí es que la regulación puede cambiar de la noche a la mañana, algo que ocurre a menudo en muchos países. Y para las cadenas de suministro donde se tiene una gran cantidad de fabricación y miles de proveedores vinculados al diseño de modelos individuales de automóviles resulta difícil para los fabricantes de automóviles y sus proveedores reaccionar con rapidez tan pronto cambien las regulaciones. Todo esto puede causar impactos significativos a medida que la industria se ajusta.

El segundo factor de riesgo es la demanda de automóviles, la previsión de los tipos de vehículos y la demanda específica en geografías individuales. Según especialistas de Thomson Reuters, la India está demostrando ser un laboratorio muy interesante en este sentido, ya que una clase media en crecimiento está empezando a comprar automóviles y la industria está buscando maneras de satisfacer esa demanda.

“La dificultad en este escenario es que los gustos de los consumidores son inconstantes. El modelo Nano de Tata Motors, por ejemplo, ha luchado en el mercado indio a pesar de haber sido diseñado específicamente para su consumidor. Recientemente, GM anunció que está reduciendo sus operaciones en la India. Estos son dos grandes ejemplos de cambios en la demanda que son impredecibles y a los que las empresas tienen dificultad para responder con rapidez. “La manía por los SUV que ha golpeado a Estados Unidos y a la Unión Europea últimamente es otro gran ejemplo”, explica Taneli Ruda, vicepresidente global de los de negocios de comercio exterior de Thomson Reuters.

MITIGACIÓN DEL RIESGO MEDIANTE FLEXIBILIDAD PLANIFICADA

Ambos cambios, ya sean impulsados por la regulación o por las preferencias de los consumidores exigen cadenas de suministro más flexibles. En el futuro, los fabricantes de automóviles y sus proveedores deberán diseñar sus supply chain de manera que sean lo más flexibles posible para poder servir a los diferentes tipos de productos finales y asumir diferentes funciones en la cadena de suministro. Por ejemplo, estar orientado hacia el mercado interno, así como ser capaz de convertirse en un productor de exportación, si es ahí donde está la demanda del consumidor.

Además, debido a la complejidad y el tamaño de las cadenas de suministro de automóviles, la gestión del riesgo es crucial. Esto incluye cuestiones como riesgo de precio, riesgo de abastecimiento, riesgo de contraparte y el riesgo regulatorio que está presente en toda la cadena de suministro.

La gestión de estos riesgos de manera proactiva es un desafío cuando hay miles de proveedores conectados a un mismo fabricante. Ejemplo de ello es la experiencia de Toyota con las secuelas del terremoto y tsunami de 2011. Tras el desastre natural, pensaron que tenían una sólida cadena de suministro en forma de pirámide, con el fabricante de automóviles en la parte superior. Sin embargo, resultó que tenían lo que ellos llamaron una cadena de suministro en forma de barril con fuertes dependencias de los mismos proveedores en la misma área impactada por el desastre, lo que casi paralizó la producción de varios de sus modelos.

“La utilización de herramientas adecuadas de planificación en la cadena de suministro puede ayudar a mitigar este tipo de problemas y asegurar que la producción sea sólida y resistente”, concluye André Costa, especialista en soluciones tecnológicas para comercio exterior de Thomson Reuters.

By |2019-09-09T09:13:51-05:00septiembre 9th, 2019|Transporte y distribución|0 Comments

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