Trincar la carga: Combinación de arte y experiencia

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Trincar la carga: Combinación de arte y experiencia

Por: Marta Bernal González
@bernalisima

La forma de amarrar una mercancía determina el éxito de cualquier operación de traslado. Cargar un vehículo, simplemente es un arte: el de prevenir deterioros del envío y, por ende, desastres y accidentes.

Los fantasmas no dejan que los transportadores de carga olviden la importancia de prevenir. Así es como, luego de casi cuarenta años, en el campamento de playa de los Alfaques, provincia de Tarragona (España), se reportan apariciones y fenómenos paranormales.

Y esto es porque en 1978, un camión cisterna que llevaba propileno licuado causó uno de los peores accidentes registrados en ese país. Según la investigación posterior, el vehículo iba sobrecargado y la expansión del líquido, debido al calor durante el viaje, generó una explosión que produjo la muerte a más de un centenar de personas que se encontraban cerca del automotor cuando rodaba por la carretera.

El cómo cargar un camión de forma segura puede resultar complicado, “existen diferentes configuraciones de amarre por partes, dependiendo de si las cargas son tambores, cajas, bolsas o cargas sueltas, de tal manera que se cumpla con el principio ‘Hacer de la carga una unidad con el medio de transporte’”, afirma José Luis Figueroa, gerente de logística para la región andina en Dow.

Para Gabriel Leal Preciado, gerente general de American Logistics, “lo principal es que la carga no tenga movimiento por causa de la vibración del vehículo. Adicionalmente, si no se distribuye bien la mercancía, en el caso de transporte por carretera, el carro no tendrá un buen funcionamiento. La mayor parte de accidentes ocurre por el exceso de peso y por no tener precaución en los amarres. Por eso hay que darles consistencia a las cargas”.

Para Figueroa, “es fundamental conocer si la carga transportada es seca o líquida. Este hecho incide en la forma de acomodar el producto. Por ejemplo, si es líquida es preferible ubicarla en la parte frontal del camión, ya que al tomar una curva, el líquido hace una ola que genera desequilibrio y puede ocasionar un accidente grave. Por tal razón, se recomienda situar el producto en la parte de adelante del camión, sobre todo cuando el vehículo está liviano de carga”.

El gerente de logística para la región andina en Dow agrega que “si se deben hacer dos camas en el transporte, los elementos más pesados tienen que ir abajo, y los más livianos, arriba. Las cargas peligrosas deben quedar cerca de las puertas. Si se transportarán cargas líquidas y secas en el mismo automotor, la disposición debe ser cargas líquidas abajo y cargas secas arriba”.

INFORMACIÓN

La información es de vital importancia, especialmente cuando se trata de mercancía peligrosa, medicamentos o productos refrigerados. Con ella se determina cómo organizar los elementos y el momento adecuado de envío. En particular, no se pueden combinar productos químicos con perecederos debido a la contaminación cruzada. En el caso de mercaderías de alto costo, existe la prohibición de rodar por carretera entre 8 de la noche y 5 de la mañana.

Por otro lado, acerca del embalaje, el gerente general de American Logistics aconseja que “si una mercancía viene mal embalada, no debe cargarse. Muchas veces, el cliente empaca mal los artículos, no da indicaciones precisas sobre el contenido y, en consecuencia, puede dañarse. Por ello, es importante llevar a cabo una revisión en la empresa. Si está mal empacada, se informa al remitente y se hacen las correcciones correspondientes”.

Gabriel Leal asegura que “quienes realicen la carga de un vehículo deben tener claro ante todo los pesos y las características de los artículos. Para ello es indispensable pedir al generador de carga un listado con el fin de saber exactamente qué contiene y saber cómo organizarla. También hay que tener la ficha técnica de cada producto y los pictogramas para, de acuerdo con eso, hacer los arrumes”.

NORMAS

Aparte de la experiencia y del aprendizaje de técnicas, a nivel internacional existen códigos de buenas prácticas, que más bien son recomendaciones, sin aplicación obligatoria. En Europa, tímidamente, se han elaborado algunos documentos.

En los modos carretera, ferrocarril y marítimo, se puede consultar el Código de Buenas Prácticas para la Consolidación de Unidades de Transporte de Carga (CTU), elaborado por la Organización Marítima Internacional (OMI), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Comisión Económica para Europa de Naciones Unidas (Cepe), que es de aplicación obligatoria en el transporte de mercancía peligrosa por vía marítima. También existe el Código de Prácticas de Seguridad para la Estiba y Sujeción de la Carga (CSS).

En Colombia, la manipulación adecuada, dimensiones o etiquetado de la mercancía se contempla en reglamentos como la Ley 9 de 1979; la Ley 55 de 1993 sobre almacenamiento de productos especiales; la Resolución 4100 del 2004 sobre límites de pesos y dimensiones en los vehículos de transporte terrestre; la NTC-4680 sobre estibas; la norma ISO 3394 sobre dimensiones de las cajas, los palets, estibas o plataformas paletizadas; la Resolución 1079 del 2004, que reglamenta los procedimientos fitosanitarios aplicados al embalaje de madera utilizado en el comercio internacional. También se cuenta con las recomendaciones del Instituto Colombiano de Codificación y Automatización Comercial, particularmente en lo referente a almacenaje.

Respecto a responsabilidades, a nivel internacional se aplican, en el caso del transporte marítimo, el convenio internacional para la unificación de ciertas reglas en materia de conocimiento de embarque, y las reglas de La Haya de 1924. En general, respecto al comercio internacional, existen disposiciones como el Incoterms y el International Commercial Terms, que incluye el tema de riesgos y responsabilidades.

Las empresas saben que habitualmente las compañías de seguros no indemnizan cuando los daños o accidentes son causados por mala estiba, aunque existen algunas que aseguran esta contingencia. Definitivamente, lo mejor es prevenir y realizar una trinca adecuada.

TRÁNSITO

Antes de realizar el embalaje, se debe tener en cuenta el recorrido que hará el carro y la situación de las vías. “Un ejemplo de ello es cuando se conduce hacia Cali: en el alto de La Línea hay subidas y bajadas, y es más pendiente que ir a Medellín, por lo cual debe haber más precaución al amarrar la carga. También hay que tener cuidado en las curvas, porque puede suceder que un contenedor se caiga o la carga se suelte, y ocurran accidentes”, advierte el gerente general de American Logistics.

No conviene colocar a un solo lado la carga más pesada, porque cuando el vehículo tome una curva, podría perder el eje central, y voltearse. Por tanto, la distribución dentro del camión debe hacerse de manera que haya equilibrio.

Leal Preciado también explica que “cuando un vehículo lleva sobrepeso y toma una curva, puede caerse el contenedor o voltearse el carro. Esto ocurre porque el peso se desplaza hacia un lado y el vehículo no se sostiene, por lo que la carga se puede desenganchar del tráiler. Una mercancía bien repartida a lo largo del automotor y que no supere los pesos legalmente establecidos evitará que un camión se desestabilice”.

MANTENIMIENTO

Para Gabriel Leal Preciado, gerente general de American Logistics, lo más importante viene de la mano del mantenimiento. Es el comienzo de la prevención: la condición de la carrocería, de los vehículos y de los elementos de trinca.

Sin mantenimiento ni verificación del estado de la carrocería, “existe un alto porcentaje de que ocurran accidentes. Podría suceder que la carrocería no aguante el peso, que las barandas se partan y la carga termine en el suelo”, sostiene Leal Preciado. El vehículo debe tener todos los elementos de seguridad y un extintor adecuado, de acuerdo con la mercancía que transporta.

Este último experto aconseja llevar un kit para derrame, pues contiene elementos que ayudan a que el líquido no se extienda y así evitan la contaminación. Dada su experiencia, Leal recomienda incluir amarres especializados, cobijas, papel corrugado, plástico burbuja, bultos inflables y todo lo necesario para proteger la línea blanca de productos.

CAPACITACIÓN

Se aconseja a las personas que amarran las cargas tomar cursos dictados por diversas entidades, entre ellas el Sena, sobre cómo atar la mercancía y cargar un contenedor.

Los conductores también deben saber cómo amarrar los envíos y conocer la técnica de cargar el vehículo. “Al final, son ellos los que tendrán que soportar los kilómetros si ha sido mal cargado el automotor, o afrontar los problemas en caso de muerte de personas en la carretera. Son quienes más deben conocer su vehículo y cómo cargarse”, afirma Leal Preciado.

Insiste en que “lo más importante tiene relación con la actuación por parte del conductor: observar que el vehículo quede bien cargado, que haya prevención y mantenimiento, no sobrepasar la velocidad permitida. Quien maneja el automotor es el que evita desastres en carretera”.

Figueroa coincide en que es fundamental que el conductor conozca el tipo de carga que está transportando. Añade que “esto permite que reconozca si el medioambiente por el cual transita puede llegar a perjudicar la carga, ya sea por exceso de calor o frío, o por condiciones de humedad; también, si la ruta es plana o montañosa. Conocer el producto transportado es vital para su conservación”.

Este especialista indica que “normalmente, los conductores son personas con alta experiencia, gran trayectoria y forman parte del proceso logístico de una compañía. Gracias a su conocimiento y altos estándares de seguridad, muchos accidentes pueden evitarse”.

ELEMENTOS

En los contenedores es necesario contar con pisos de madera, pues permiten anclar la carga; con paredes internas que sirvan de apoyo; con puntos de fijación (anillos o barras) en el piso, en las paredes laterales y en el techo.

Para la carga específicamente, hay muchas clases de amarres; guayas metálicas, de acero; cadenas; reatas gruesas, anchas, y artículos de lona que resisten cierta cantidad de libras de presión y están autorizados para realizar esos amarres. Todos estos elementos deben ser adquiridos en sitios especializados y contar con certificados de calidad.

Uno de esos materiales es la madera, y debe estar en buen estado. Los listones tendrán una sección cuadrada de mínimo 100 milímetros por cada lado. Es muy común utilizar bolsas de aire para llenar los espacios vacíos e impedir que la carga se mueva durante el recorrido.

“Otro elemento que se utiliza son las estibas, que vacías suelen usarse como medio de trinca cuando se requiere llenar espacios en los medios de transporte. Al cargar un producto, las estibas deben ajustarse con un strech wrap, película de plástico que envuelve toda la carga de la estiba y hace que quede prensada en una sola unidad. Esto funciona tanto para las cargas que son tambores como para cajas o bolsas. Aparte del strech wrap, es bueno ajustar los tambores con zunchos entre sí y con la misma estiba”, explica Figueroa.

Según el gerente de logística para la región andina en Dow, existe tecnología más moderna, como las bandas de polietileno, que se adhieren a la carrocería de los camiones o a las paredes de los contenedores, y se tensan para asegurar la carga. Para trincar por completo una mercancía, también se utiliza la fibra sintética, de alto costo (Ty-Gard) y que abraza totalmente la carga, gracias a sus puntas de goma. Esta fibra, con aspecto de tela, se pega a las paredes de los camiones, cubre la carga y toma su forma. Con este recurso se elimina cualquier riesgo durante el trayecto.

Finalmente, asegura Figueroa, en el momento de transportar una carga la recomendación más importante es asegurarla y acoplarla al vehículo, con el fin de evitar movimientos y choques entre sí. Para lograrlo, existen diversos materiales que protegen la carga y disminuyen el riesgo de accidentes, ya sea en un camión, barco, tren, contenedor, etc.

 


RECOMENDACIONES

  • Verificar si hay elementos que necesitan protección en los extremos (como en el caso de los rollos de papel).
  • Realizar con precaución las maniobras de traslado de la mercancía.
  • Comprobar que los amarres estén en excelentes condiciones.
  • Tener cuidado de no deteriorar el producto por la presión del amarre.
  • No dañar el vehículo o el contenedor en el momento de carga o descarga con las estibas u otros elementos.
  • Examinar el tipo de material que se empaca, para evitar contaminación.
  • No fumar ni comer cerca de la carga. Abstenerse de usar elementos que puedan convertirse en fuente de ignición.
  • Ser precavidos con materiales que puedan producir lesiones a la persona que organiza la carga (astillas de madera, por ejemplo).

PRODUCTO HOMOGÉNEO

  • Ocupar por completo el contenedor.
  • Colocar estibas de madera para rellenar espacios.
  • Llenar el contenedor del costado al centro.
  • Reforzar en la parte superior con madera u otro material.
  • Tener cuidado al manipular las cargas para evitar daños.
  • Evitar el apilamiento de cajas pesadas sobre livianas.
  • Verificar los pictogramas.

BOLSAS

  • Entrelazarlas.
  • Evitar la presión sobre las puertas o paredes del contenedor.
  • Trincar en palets.
  • No tirarlos.
  • Protegerlos de la humedad.

FRÁGIL

  • Separar los paquetes con materiales resistentes.
  • Arrumar sin exceder el peso.
  • Verificar que tenga pictograma.

CILÍNDRICOS

  • Colocar en forma vertical los barriles.
  • Verificar que la tapa esté hacia arriba.
  • Evitar golpes al trasladarlos.
  • Colocar en estibas.
  • Impedir el roce entre ellos.
  • Amarrarlos entre sí.
  • Asegurarlos al contenedor o al vehículo.
  • Comprobar que estén bien tapados si son barriles.
  • Llenar los espacios con un material de textura suave, sobre todo si son rollos de papel.
  • En el caso de rollos, si se organizan en forma horizontal deben colocarse cuñas de madera para evitar que se rueden.

FARDOS

  • Engancharlos con cuidado.
  • Estibarlos separados de los costados.

VEHÍCULOS PESADOS

  • Colocarlos en flat rack.
  • Asegurarlos con cadenas o tensores de acero.
  • Colocar cuñas adelante y atrás de cada rueda.
  • Evitar daños en los camiones por rayaduras o golpes.
By | 2017-12-01T16:49:57+00:00 diciembre 1st, 2017|Transporte y distribución|0 Comments

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